Hace dos meses decidimos convertir las cunas de las niñas a camas. La mayoría de las veces pienso que fue un gran error ya que ahora tienen la libertad de salir de su pieza cada vez que quieran, y esto es precisamente lo que comenzaron a hacer. Al principio solo salían de su cuarto para ir a baño (el cual fue la razón principal de esta conversión), luego se convirtió en salir al pasillo y hasta bajar las escaleras al primer piso. Cuando les llamabamos la atención y mandabamos de vuelta a su pieza, se iban rápidamente. Ahora, sin embargo, atrevidamente nos dicen que "no." Pero esto no es el final de la historia, hace una semana se comenzaron a levantar en la mitad de la noche (una o dos de la mañana), abren nuestra puerta y nos despiertan. Anoche fue la peor de las noches ya que nos despertaron tres o cuatro veces, salieron de la pieza llorando y gritando a nuestra habitacion. Fue horrible!
Después de investigar, decidimos cerrar su puerta con llave. Antes de ponerlas a dormir, les explicamos todo el plan; lavar dientes, cambiar en pijamas, leer libros, etc, etc. ir al baño por ultima vez...y no salir del dormitorio hasta el dia siguiente ya que la puerta estará cerrada. Pareció que entendieron y aceptaron muy bien lo que pasaría hasta que dijimos "buenas noches" y cerramos la puerta. Fue aquí cuando comenzó el show...lloraron, patalearon, golpearon la puerta, gritaron, etc, etc. por casi cuarenta y cinco minutos. Finalmente se quedaron dormidas, ufff! Lamentablemente no podremos considerarnos victoriosos hasta ver lo que sucederá esta noche...
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